Renfe reduce a la mitad las pérdidas de Mercancías al ajustar un 16% la plantilla

Busca vender el 21% de sus locomotoras para cerrar el año en beneficios.

Renfe avanza pasito a pasito en su plan para llevar la filial de Mercancías a la senda de la rentabilidad y alejar definitivamente el fantasma de la quiebra. En los nueve primeros meses del año, el operador ferroviario ha logrado reducir un 40% las pérdidas de la línea de negocio hasta los 20,8 millones de euros gracias al ajuste de los costes y un alza del 2% los ingresos. En concreto, Mercancías ha recortado un 4,9% los gastos debido a los ajustes de personal. En apenas nueve meses ha reducido la plantilla en un 16% hasta los 1.102 empleados. Los trabajadores de esta filial se han prejubilado o han sido recolocados en otros negocios, como Viajeros, que ha elevado su plantilla un 10% (unas 860 personas).

El objetivo de la compañía que preside Juan Alfaro es sacar de pérdidas a Mercancías este año con un aumento de la rentabilidad y la venta de activos (66 locomotoras y 1.500 vagones). A poco más de un mes de que termine el ejercicio, la compañía todavía no ha cerrado la venta de ningún tren y las cuentas de los nueve primeros meses todavía no registran ningún ingreso por “beneficios de venta de inmovilizado”. Así, si el grupo finalmente no logra vender el 20,8% de su parque de locomotoras en el ejercicio no podrá cumplir con su plan de rescate, que también contempla ser rentables en 2018 y mejorar la facturación un 15% en tres años, es decir, a un ritmo de entre el 4% y el 5% anual.

Renfe Mercancías es la única filial del operador ferroviario que ha cerrado el tercer trimestre del año 2017 en pérdidas mientras el resto de los negocios han mejorado sustancialmente sus resultados. La mejora de la actividad, sobre todo el área de Viajeros, ha llevado al grupo a multiplicar por 32 su beneficio hasta los 65,9 millones de euros, mientras que el ebitda ha crecido un 16% a los 376 millones.

Buena marcha de Viajeros
Renfe Viajeros va camino de cerrar un ejercicio de récord tras registrar un aumento de los ingresos del 9,8% por los servicios comerciales y la compensación de servicio de cercanías. Una mejora que ha llevado a la filial a multiplicar por 2,4 su beneficio a los 74,6 millones. En cuanto a la actividad, el AVE ha transportado 15,84 millones de viajeros en los nueve primeros meses del año, un 4,1% más que en el mismo periodo de 2016 mientras que los pasajeros de Cercanías han aumentado un 2,9%. La mayor demanda se explica por la contención de precios ya que el ingreso medio del AVE ha mejorado un 0,5%.

FUENTE: EL ECONOMISTA